6 consejos para tus primeras citas en el estudio de grabación

 

En ocasiones se nos presenta la oportunidad de poder plasmar nuestra musicalidad en una grabación, bien sea para uso personal, como colaboración en un disco o por la oportunidad de realizar un trabajo completo con tus composiciones. Si eres un músico experimentado algunos de estos consejos ya los tendrás en cuenta y quizás otros los desconozcas, pero si eres nuevo ante el reto de grabar, mejor será que tomes buena cuenta de lo que viene a continuación:


– Estudia, y mucho!!!.

Si no te has preparado lo suficiente, o aun te quedan dudas, ni se te ocurra pisar un estudio de grabación. Esto, por mucho que se diga y hasta parezca obvio, estoy seguro que no lo respetarás, pero mi obligación es la de avisarte. La música trabaja con la dimensión del tiempo, y esto facilita el que tras un concierto el público se quede con la sensación global y olvide los pequeños detalles. Pero cuando entraron en acción los sistemas de grabación todo cambió. Es posible recrease infinitas veces en lo bueno, pero también en lo malo, y si no has hecho bien los deberes puede que aquel pasaje sea la maldición que te persiga de por vida… Avisado estás!!!.

– Prepara tu instrumento.
Cuida de tu instrumento un poco más de lo que normalmente lo haces, ya que, si por desgracia tuvieras que cambiar en el último momento a otro, esto condicionaría tu resultado. Tampoco aceptes a la ligera tocar con otro instrumento que te propongan, por muy bueno que sea. Al estudio no se va a experimentar.

– Hardware impecable.
los guitarristas y bajistas que usáis un hardware especial, como pedales, efectos, amplificadores, etc. debéis tener MUY CLARO el sonido que queréis, y así se lo debéis de mostrar al técnico y al productor. Si vuestra aportación es la de una colaboración posiblemente la producción no haya tenido en cuenta tu sonido, por lo que serás tú quien deba adaptarse a la base creada. Esto significa que tu sonido no tiene un hueco determinado, por lo que aquella distorsión, delay, chorus o cualquier aportación que lleves en mente deberá ser consensuada por el productor, que es quien decide qué color sonoro está esperando de ti, y por el técnico, que será quien se tenga que pelear con los procesos (EQ, compresión, etc.) para encajar tu pista al resto de la banda.

– Ese maldito cable…
Si hay algo a lo que un técnico teme es a que uses tus propios cables, que habrán recibido innumerables pisotones, algún resto de cubata, tirones, suciedades varias y todo lo malo que se puede imaginar uno, sin mencionar la calidad del propio cable. Esto repercute directamente en la calidad de tu señal, pudiendo dar, como poco, falta de presencia sonora (que suene como un móvil en manos libres), ruido de fondo, y hasta chasquidos… El técnico, como mucho, puede pedirte que uses sus cables, que serán Jack-jack y que estarán impolutos, con unas propiedades que ni te imaginas, pero seguirá temblando cuando vea que no puede ofrecerte cambiar los latiguillos que unen tus pedales. Y al final, quien se lleva los ruidos serás tú!!! Así que, cuida bien de tus cables SIEMPRE, y ante la duda busca la manera de cambiar tus latiguillos, o consulta antes al técnico. Él te dará la mejor ayuda posible.

– Menos colegas = Más concentración
El presentarte en el estudio con parte de la familia, novias varias y colegas generosos en risas y cervezas no es nada bueno en una sesión de grabación. Nunca verás a un músico profesional ir con nadie al estudio, y si acaso, se puede presentar con un compañero que le ayude con la logística, y poco más.
Es comprensible que al enfrentarte a una grabación, si es que aún no tienes suficiente experiencia, quieras rodearte de tu gente para sentirte arropado y animado. Mi consejo es que busques bien a una sola persona que conozca tu manera de tocar y que pueda ser tu segundo “yo” al otro lado, ya que en la sala de control se escucha de manera diferente a la sala de grabación. Esa segunda opinión te puede ayudar y hacerte sentir más cómodo.
Por otro lado, piensa que en un estudio se trabaja, hay material muy sensible, y hay profesionales como el productor y el técnico, que necesitan su espacio y silencio. Te imaginas que al dueño de la tienda de debajo de tu casa se le meten 8 personas tras el mostrador, compartiendo risas y cervezas???, y no te he puesto el ejemplo en una oficina…
Al estudio se va a trabajar y a crear. Después de la sesión de grabación se pueden permitir muchas licencias. Que por cierto, tras la grabación una cerveza entra de lujo, pero intenta no olvidar al técnico, y empatiza con él, ya que será el responsable de mimar tu trabajo.

– No quieras ser técnico también…
Desde hace bastantes años han proliferado los que yo llamo “Astro-físico-nucleares”, y dícese de aquellos que lo saben todo, PERO TODO, sin haber cogido un libro… Es muy común, DEMASIADO, que cualquiera cuestione al técnico, a su software, sus máquinas, etc… Comentarios tipo: “Ese programa no es el bueno… Yo tengo el profesional en mi portátil y se nota”, o “que previos/compresores son los que tienes, a ver si no vas a tener un Ávalon!!!”, o “eso no está en su sitio, sube más la pista de la guitarra… o si no, aparta que voy a mezclar yo”… (Conozco muuuuchas más, pero quizás haya que unirlas en otro blog). Un profesional del sonido ha de estudiar como cualquier profesional, incluido un músico, y además se le debe sumar su experiencia, como a un músico, habrá tenido que invertir un gran prepuesto para tener esas instalaciones y máquinas, igual que tú con tu instrumento, y si has confiado en él para tu grabación será por algo, ¿no? Entonces, ni se te ocurra cuestionar todo lo que te encuentras en su estudio tan solo porque has visto un tutorial de no se sabe quién, con el que te compraste una tarjeta para grabar que te habrá costado 300 euros, y si llega, y cuando no sabes realmente lo que es y para qué sirve un previo, compresor o ecualizador (este último seguro que dices que sabes para qué sirve, pero te aseguro que no es así).
De la misma manera no debes permitir que nadie se meta en tu trabajo, que también hay técnicos “astro-físico-nucleares” que te llamen para una colaboración, con poco presupuesto o nada, y te pidan que toques como Mark Knopfler… Tienes todo el derecho para pararle los pies.

Espero que estos consejos os ayuden a comprender mejor la posición de un músico ante la difícil, y a la vez excitante, oportunidad de grabar, y que por otro lado comprendáis dónde está el roll de cada uno. Ahora a seguir estudiando…